|
|
|
|
>>> ver más fotografías >>> |
Poco tiempo después, por casualidad, el muchacho que se encargaba
del agua en la excavación descubrió un escalón en el lugar donde trabajaban. Rápidamente
empezaron a despejar el acceso y al final del día siguiente descubrieron la totalidad
de las escaleras que terminaban en una puerta cerrada y con los sellos reales intactos.
Carter telegrafió inmediatamente a lord Carnarvon y rehusó a
abrirla hasta su llegada a pesar de que la espera de dos semanas y media debió resultarle
interminable.
A su llegada procedieron a abrir la tumba llenos de entusiasmo
y satisfacción por los diez años que habían dedicado ya a este proyecto, pero de
nuevo le invadió la frustración al comprobar que la entrada ya había sido forzada
en la antigüedad y rehecha posteriormente. Este signo solo podía significar que
los ladrones de tumbas ya habían pasado por allí en la antigüedad.
Al otro lado de la puerta había un corredor lleno de escombros
que tardaron dos días más en despejar. Al final de este otra puerta. Rápidamente
Carter podreció a abrir un agujero con una barra de hierro y con la ayuda de una
vela puedo ver por primera vez lo que llevaba gran parte de su vida buscando: la
tumba intacta de un faraón.
Tras comunicar el hallazgo a las autoridades egipcias debían
esperar unos días hasta la apertura oficial de la tumba, pero la tentación debía
ser tan fuerte que volvieron a escondidas (cuando los obreros no estaban presentes)
para verla con detenimiento. Por primera vez se dieron cuenta de la magnitud de
su descubrimiento cuando accedieron la cámara donde encontraron el enorme sepulcro
dorado donde descansaba el faraón y la cantidad de joyas y oro que había a su alrededor.
La extracción de los objetos de interior de la tumba y su catalogación
le llevo otros diez años de su vida. Actualmente estos tesoros ocupan la planta
superior del museo Egipcio de El Cairo.
|
|
|
Pulse las imágenes para acceder a los contenidos
|
Valle de los Reyes
Mapas
Tumba de Tutankamón
|
|